sábado, 26 de septiembre de 2009

REFLEXION SOBRE EVANGELIO DEL 27/09/09

REFLEXIONES SOBRE EL EVANGELIO DEL 27/09/2009

Por el Padre Santiago Martín Rodriguez

El Evangelio de esta semana nos habla de la gran amplitud de miras de Jesús, que contrastaba con la estrechez de sus apóstoles, para los cuales el número de los elegidos se reducía tanto que prácticamente casi ninguno podía pertenecer a él. El Señor nos invita hoy, lo mismo que entonces, a abrir las puertas de la Iglesia para que todos
puedan encontrar en ella su sitio, al margen de su raza, de su situación social, de su país o incluso de su militancia política. Cristo ha venido a salvar a todos y no excluye de su amor redentor a ningún hombre. Todos, pues, caben en la Iglesia. Todos están llamados a ser hijos de Dios por la fe y el bautismo y a ser buenos hijos de Dios por la caridad. Todos caben en la Iglesia, pero ¿cabe todo en ella? Porque si bien lo primero no nos crea ningún problema, lo segundo sí. Os pongo en ejemplo. Hace varios años, al acabar la misa, se me acercó un matrimonio muy enfadado y me dijo que no iba a volver a venir a la parroquia, que preferían irse a otra Iglesia, porque yo hablaba de política. Este, afortunadamente, es un caso excepcional, pero os lo refiero porque creo que es importante. Estaba entonces en tramitación, por parte del Gobierno socialista de Zapatero, la ley que equiparaba a la familia con las uniones homosexuales y les daba a
éstas la posibilidad de adoptar niños y la Iglesia había rechazado abiertamente dicha ley. Yo, por supuesto, había apoyado en la homilía el documento de los obispos españoles al respecto. La ley, por desgracia, se aprobó. Con aquel matrimonio que, lleno de ira, me increpó por apoyar a los obispos, reaccioné diciéndoles que esta sería siempre su casa y que ellos eran libres de ir donde quisieran a misa. No los he vuelto a ver, lo cual no
se ha notado porque nuestra parroquia está siempre abarrotada de gente. Sin
embargo, aquel hecho me hizo pensar mucho y la conclusión que saqué creo que
sirve para aplicarla al Evangelio de esta semana. Me dolió que un matrimonio dejara de venir a la Iglesia -me dijeron que iban a ir a otra donde el cura decía cosas que a ellos les gustaban más-. Pero me pareció lógico que eso sucediera. Era triste, pero era inevitable. Para que no hubiera pasado, los obispos deberían haber callado ante la ley en cuestión, lo mismo que deberían callar ante la ley del aborto que se acaba de aprobar esta semana en España, o antes tantas otras leyes que van contra la familia y la vida.
Si los obispos callaran -y yo con ellos- este tipo de católico, muy minoritario, no tendría problema en ir a la Iglesia, en aplaudir a los obispos y probablemente también en aplaudirme a mí. Lo mismo harían los medios de comunicación que, en su mayoría, defienden y apoyan al Gobierno en su política radical antifamiliar y antivida. La cuestión es ¿qué haría Jesucristo? ¿Estaría contento el Señor con una Iglesia que, por no molestar a nadie y buscar el aplauso de los que mandan, se callara ante tamañas
injusticias? ¿Acaso no fue Él quien llamó a los poderosos de su época "sepulcros blanqueados" y "raza de víboras"? ¿No se ganó él la enemistad de la mayoría y al final la muerte por defender a la mujer o por defender la primacía de la persona sobre la ley cuando, por ejemplo, curaba en sábado? O, dicho de otra forma, ¿no habría vivido Jesús plácidamente muchos años enlugar de morir en la cruz a los 33 si hubiera aceptado las componendas de los sacerdotes, de los fariseos o de los que extorsionaban al pueblo?
Todos caben en la Iglesia, pero ¿todo cabe? Evidentemente, no. ¿Y si viene
alguien con algo que no está dispuesto a dejar fuera por entrar en la Iglesia? ¿Y si vienen personas para las cuales lo primero es la fidelidad a un partido político que promueve el asesinato de inocentes antes que la fidelidad a Jesucristo? ¿Y si nos chantajean diciéndonos que si defendemos la vida ellos no vienen? En la casa de Dios pueden entrar con pecados, pero no con la intención de permanecer en sus pecados. A Dios puedes pedirle misericordia, pero no que tolere el pecado y que diga que lo bueno es malo para contentarte a ti o a los tuyos. Hay momentos en que hay que elegir
entre Dios y el diablo y las componendas no sirven. No sé si se podrá ser socialista y católico, desde luego no se puede ser abortista y católico. Todos caben, pero no todo cabe.

TODOS SOMOS SACERDOTES

“Leálo y Reflexione” Francisco Jiménez Fermin.

TODOS SOMOS SACERDOTES

Cuando los cristianos de las sectas o de credos distintos al credo cristiano católico, expresan que los curas (sacerdotes o presbíteros) no hacen falta, ni son necesarios, porque en el pueblo de Dios todos somos sacerdotes, solo en esto último tienen razón, y no en el juicio anterior. La palabra sacerdote significa la persona que es mediadora para ofrecer sacrificios a Dios en su reconocimiento a su dominio supremo, y en expiación por los pecados; se es mediador entre el hombre y Dios, se es pontífice, es decir puente que une dos orillas la divina y la humana. Pero hay que estar claros que el sacerdocio común o real de todo fiel laico o seglar, permite participar de las tres funciones de Cristo (Sacerdote, Profeta y Rey), a quien el Padre Celestial ungió con el Espíritu Santo, por lo cual tenemos las responsabilidades de la misión y el servicio que se derivan de las mismas.

Ese sacerdocio común de los fieles, por el cual todos somos sacerdotes por el Bautismo y en base a la gracia que recibimos, nos permite ejercer nuestra vocación de ser sacerdotes, es decir mediadores entre Dios y los hombres en las realidades temporales donde nos toque vivir, comenzando por la familia e incluyendo todas las actividades en sociedad: trabajo, diversión, asociación, la calle, colegios, instituciones. Etc. Aquellos fieles laicos que disfrutan y ejercen este sacerdocio, cuando son llamados por Dios para ser ministros del altar, ordenándose como Presbíteros o curas, adquieren el sacerdocio ministerial o jerárquico por el Sacramento del Orden, y en virtud de la potestad poseen, modelan o dirigen al pueblo de Dios, efectúan el Sacrificio Eucarístico (misa) ofreciéndola a Dios en nombre de todo el pueblo; los demás fieles en virtud del sacerdocio común o real participan de la oblación de la Eucaristía, en la oración y acción de gracias, con el testimonio de una vida santa, con la abnegación y caridad. Todos los cristianos reconocen igual que los católicos que en el Nuevo Testamento de la Biblia hay un solo sacerdocio, el de Jesucristo, sumo sacerdote, y por lo general también reconocen la doctrina del sacerdocio de todos los fieles como se estableces en la Primera Carta de Pedro 2,9.

Cristo en su evangelio estableció el Sacramento del Orden, mediante el cual los fieles laicos que se preparen, se convierten por la gracia de Dios en Sacerdotes Ministeriales, que actuando en persona de Cristo ofrecen el Sacrificio de la Misa y perdonan los pecados. Cuando el sacerdote ofrece la misa es Cristo quien se ofrece; cuando el sacerdote confiesa es Cristo quien perdona, en fin es Cristo quien actúa por medio de ellos para comunicar su propia vida.

En el Sacerdocio ministerial o jerárquico el obispo, o Presbítero participan del sacerdocio de Cristo como todos los fieles bautizados, pero además por el Sacramento del Orden sirven a los fieles como pastores e imparten los sacramentos. En el Sacerdocio de los fieles, participamos del Sacerdocio de Cristo por el Bautismo, se crece en esa unión por medio de la Eucaristía y otros sacramentos que se reciben por intermedio del sacerdocio ministerial.

Dios permita que quienes lean la columna sepan discernir sobre la situación y saber que Cristo tiene derecho a tener sus ministros ordenados. SEP 2009.

domingo, 20 de septiembre de 2009

DECALOGO PARA LEER LA BIBLIA.

“Leálo y Reflexione” Francisco Jiménez Fermin.

DECÁLOGO PARA LEER CON PROVECHO LA BIBLIA

Esta columna reproduce conceptos del Biblista Mexicano Mons. Mario de Gasperín, Obispo de Querétano, contenidos en su "Decálogo para leer con provecho la Biblia", que compartimos con nuestros lectores: “1. Nunca creer que somos los primeros que han leído la Santa Escritura. Muchos, a través de los siglos la han leído, meditado, vivido y transmitido. 2. La Escritura es el libro de la comunidad eclesial. Su lectura, aunque sea a solas, jamás podrá ser en solitario. Para leerla con provecho, hay que insertarse en la gran corriente eclesial que conduce y guía el Espíritu Santo. 3. La Biblia es "Alguien". Por eso se lee y celebra a la vez. La mejor lectura se hace en la Liturgia. 4. El centro de la Santa Escritura es Cristo; por eso, todo debe leerse bajo la mirada de Cristo, Él es la clave interpretativa de la Santa Escritura. 5. Nunca olvidar que en la Biblia encontramos hechos y dichos, obras y palabras íntimamente unidas unas con otras; las palabras anuncian e iluminan los hechos, y los hechos realizan y confirman las palabras. 6. Una manera práctica y provechosa de leer la Escritura es comenzar con los santos Evangelios, seguir con los Hechos y las Cartas e ir entreverando con algún libro del Antiguo Testamento: Génesis, Éxodo, Jueces, Samuel, etc. No querer leer el libro del Levítico de corrido. Los Salmos deben ser el libro de oración de los grupos bíblicos. Los profetas son el "alma del Antiguo Testamento: hay que dedicarles un estudio especial. 7. La Biblia se conquista como la ciudad de Jericó: dándole vueltas. Por eso, es bueno leer los lugares paralelos. Es un método entretenido, pero muy provechoso. Un texto esclarece al otro, según aquello de San Agustín: "El Antiguo Testamento queda patente en el Nuevo y el Nuevo está latente en el Antiguo". 8. La Biblia debe leerse y meditarse con el mismo Espíritu con que fue escrita. El Espíritu Santo es su autor principal y es su principal intérprete. Hay que invocarlo siempre antes de comenzar a leerla y al final, dar gracias. 9. Nunca debe utilizarse la Santa Biblia para criticar y condenar a los demás. 10. Todo texto bíblico tiene un contexto histórico donde se originó y un contexto literario donde se escribió. Un texto bíblico, fuera de su contexto histórico y literario, es un pretexto para manipular la Palabra de Dios. Esto es tomar el nombre de Dios en vano.

Si para los cristianos de otro credo la Biblia es todo, para los cristianos católicos es bien importante, más no es todo, y la leemos y comprendemos con humildad y disposición, y además oímos la palabra bíblica en las Misas, en las lecturas de pasajes del A.T y del N.T hechas por los fieles, como en las lectura del evangelio hecha por el Sacerdote. El católico que oye misa completa, con atención, oración y silencio, recibe educación cristiana. Recordar que Pedro en su Carta II 1-20 nos dice: Ninguna profecía es para que la interprete cada uno como le parezca, y en 3-16: afirma " Muchos tuercen el significado de la santa escritura por ponerse a interpretarlas ellos mismos ". Toda Biblia es buena, con la interpretación científica que da el Magisterio mediante la exégesis y la hermenéutica, procura siempre leerla y busca los textos autorizados por la jerarquía de la Iglesia. El Magisterio de la Iglesia contiene material trascendente a disposición del pueblo de Dios, que debe ser leído con atención y fe, para cumplir con sus recomendaciones y ser cristianos a la manera de Cristo.

SEPT 2009.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

LOS OBISPOS VENEZOLANOS DENUNCIAN.

Los obispos de Venezuela denuncian una escalada de medidas de coerción personal

Los tribunales privan de libertad a quienes participan en protestas

CARACAS, martes, 15 septiembre 2009 (ZENIT.org).- La Conferencia Episcopal de Venezuela (CEV) denunció este lunes que las recientes medidas decretadas por Tribunales del país, que han resuelto privar de libertad a quienes han participado en protestas y manifestaciones opositoras, hacen parecer que existe una "escalada" en la administración de medidas de coerción personal.

Monseñor Roberto Lûckert, vicepresidente de la Conferencia Episcopal, leyó en rueda de prensa un comunicado en el que los obispos expresaron su posición frente a la reciente detención de al menos trece personas que participaron en dos manifestaciones contra el Gobierno de Hugo Chávez el pasado agosto, y que han sido imputadas de, entre otros delitos, "incitación a la guerra civil". Una de las manifestaciones, el pasado 22 de agosto, fue disuelta por la policía con gases después de que un grupo de manifestantes lanzó piedras y botellas a los agentes, mientras que la otra, el 26 de agosto, de empleados de la Alcaldía Mayor de Caracas, no pudo llegar hasta la sede del Supremo, donde pretendía culminar.

Los obispos denunciaron que "personas que ejercen el derecho a la reunión y a la expresión del pensamiento, garantías reconocidas en la Constitución", son ahora "sometidas a procesos penales e imputados por delitos de suma gravedad como la rebelión civil, el agavillamiento, instigación a la guerra". Repudian también los prelados que se designen como centros de reclusión para los imputados, establecimientos penales ordinarios como lo son El Rodeo, Yare, La Planta, entre otros, en los cuales "no existe clasificación entre procesados y sentenciados, ni existen garantías de respeto a la integridad física y vida de las personas detenidas". Los obispos veneozlanos consideran que la fijación como lugares de reclusión de estos lugares "notablemente inseguros" pareciera responder a un "evidente afán" por crear precedentes para atemorizar a la población. La CEV recordó que "la promulgación del Código Orgánico Procesal Penal en 1998 y de la Constitución de la República de Venezuela a finales de 1999, derogó el antiguo sistema inquisitivo del Código de Enjuiciamiento Criminal" y que de la "detención por averiguaciones y el auto de detención" se pasó al principio de que toda persona tiene derecho a ser juzgada en libertad y al derecho a la presunción de inocencia, hasta la plena demostración judicial de la culpabilidad. "Si en los años 2004 y 2009 se sometía a procesos penales bajo régimen de presentación, recientemente se ha optado por someter a las personas detenidas a la más grave de las medidas de coerción personal".

Los obispos denunciaron "todo tipo de atentado contra la dignidad humana" y contra las organizaciones de defensa de Derechos Humanos. Expresaron su respaldo a agrupaciones como Cofavic, Provea y el Observatorio de Prisiones, que han sido criticadas por el Gobierno. Instaron al Estado a actuar apegado a los estándares de protección o de Derechos Humanos, a la par que exhortaron a los poderes públicos a cumplir su misión respetando la independencia entre las distintas instituciones.
Monseñor Lûckert aseguró que la Oficina de Justicia y Paz de la Conferencia Episcopal, seguirá apoyando toda denuncia de quienes consideren que son vulnerados sus derechos.

viernes, 11 de septiembre de 2009

LA PROPUESTA PASTORAL DIOCESANA

“Lealo y Reflexione” Francisco Jiménez Fermín

LA PROPUESTA PASTORAL DE LA DIÓCESIS

La Diócesis de Margarita hizo público el pasado 8 de septiembre del 2009 en el diario Del Caribe su Propuesta Pastoral: “LA PARROQUIA: COMUNIDAD DE COMUNIDADES Y MOVIMIENTOS. Invito a mis lectores y a los pueblos de Margarita y Coche, no solo a leer tan interesante documento, sino a participar activamente, si realmente nos llamamos católicos cristianos comprometidos, para lograr más temprano que tarde el objetivo pristino de nuestra Institución eclesial de convertir a nuestras parroquias tradicionales en parroquias nuevas misioneras, donde cada bautizado tenga plena sentido de pertenencia en todas las comunidades que conforman la extensión territorial de la parroquia, la cual se activará permanentemente para cumplir a cabalidad con el mandato de Cristo de llevar la Buena Noticia de la Salvación del hombre a todos y en todo lugar.

Esta propuesta conlleva la necesidad de organizar previamente en cada parroquia de la Diócesis Los Concejos Pastorales Parroquiales (CPP) y los Concejos Económicos Parroquiales (CEP), que estudiarán la Propuesta Pastoral Diocesana, mediante la cual unido el pueblo al sacerdote la procesen en Asambleas parroquiales, para su presentación en la II Asamblea Diocesana que será convocada, y de donde saldrá la normativa pastoral parroquial, que permitirá abrir nuevos espacios en la evolución de la Diócesis de Margarita.

Hoy por hoy la parroquia no se ha de concebir como una central de asistencia pastoral y servicios para los feligreses; es necesario que haya un cambio para que la parroquia sea Comunidad de comunidades y todos nos sintamos hijos de Dios y pertenecientes a su Iglesia, con el deber de trabajar por ella, procediendo a la sectorización del territorio parroquial, asignando responsables o coordinadores comunitarios, quienes una vez entrenados recibirán de parte del Obispo la misión de organizar en el sector una comunidad cristiana, que tenga su equipo para la atención y servicios a la feligresía y se les llamará Animadores de la Comunidad

Es estas comunidades cristianas se trabajará en el área de la Palabra y del Testimonio con equipos de catequesis, en el área de la Liturgia y celebración de la fe, en el área de la caridad y la acción social y el área de la Comunión de pastorales.

Este es un proyecto que debe ser madurado por todos los miembros de la comunidad diocesana, con entereza y decisión, sin miedos ni aprehensiones, sabiendo que se busca un cambio que será paulatino pero progresivo y con plena confianza en el Señor. Una vez aprobado el proyecto, se iniciará el proceso y en la medida que avanzamos se tendrá el gozo de lograr lo que se quiere: Una parroquia renovada en una Diócesis renovada

En este proceso de nuestra propuesta pastoral es necesario que todos aprendan a dar pasos en la línea de una mayor participación, aportando todo lo que se pueda con sentido de pertenencia a la Iglesia y por tanto en comunión con todos los miembros de la Iglesia Diocesana. Nuestro Obispo nos invita a obtener el mejor regalo que le podamos dar al Espíritu Santo, protagonista de la misión de nuestra Iglesia particular de Margarita y Coche en sus 40 años de vida, para demostrar que con su gracia vamos mar adentro. Contamos con la gracia del Señor y la compañía y protección de María de Margarita nuestra Señora de la Asunción y nuestra Virgencita del Valle.

SEPTIEMBRE 2009.