“Léalo y Reflexione”
Francisco Jiménez Fermín
UNA CARTILLA PARA CAMBIAR
Mi experiencia como cristiano
católico comprometido, me permite recomendar a mis lectores: bautizados
católicos con fe que deseen ser cada vez más auténticos cumplidores y
defensores del Credo católico; a los católicos que cumplen con sus deberes a su
manera; a los católicos de fe apagada, pero cumplidores salpicados por el
relativismo de la vida, a unos y a otros les ofrezco columna de mis reflexiones,
basadas en una cartilla ampliada, que mantiene mi conversión cristiana hasta el
momento, cuando sea llamado por el Señor.
Lo esencial para empezar es estar en
vela y pendiente de tu contacto personal con Cristo, el cual no debes dejar
pasar, sin la revisión de tu vida, de lo que crees, como lo celebras, como lo
vives y como elevas oraciones para pedir que el Espíritu Santo te otorgue la
sabiduría y fortaleza para entrar y mantenerte por el camino correcto que pueda
garantizar la salvación de tu alma.
Empezamos por decir que no siempre
es fácil darnos cuenta del contacto personal que tengamos con Cristo, ese
contacto puede nacer de un sueño, de una gran alegría o tristeza en tu vida, un
accidente o una enfermedad cuando estuviste muy cerca de la muerte, el temor
que tengas a morir, la manifestación divina que tengas en una reflexión
profunda o una meditación a solas en tu casa, en tu trabajo o cualquier
ambiente, el rosario y oraciones que rezas con devoción, el testimonio de vida
cristiana de alguien a quien admiras y deseas imitar, la confesión que has
hecho ante un sacerdote, o la dirección espiritual que hayas tenido, el
cumplimiento de tus tareas dentro de un
movimiento de apostolado, las obras de misericordia espirituales y
corporales que haces, y que te interrogan si estas satisfecho con la misma, tu
devota veneración a María Santísima o a los santos, la lectura de las Santas
Escrituras, especialmente los Evangelios, las Encíclicas y otros escritos del
Magisterio de la Iglesia y el conocimiento de la tradición de la misma. Todas
estas circunstancias pueden mover la fibra sensible de tu corazón y de
inmediato posesionarte de un Contacto Personal con Cristo.
Cuando lo logras, en hora buena, das
las gracias a Dios por permitirlo y comienzas entonces para el resto que te tus
días, una vida nueva, una vida de conversión continua, de perfección
permanente, que solo mirará hacia el pasado para retomar lo bueno y para
desechar lo malo, y hacia el futuro para la consecución de tu santidad. Y este
camino mi querido amigo tendrá sus obstáculos, y el primero de ello es la
presunción equivocada del ser humano que revestido de tu nuevo rol, no caerás
en desgracia, ni enfermedades, accidente o dificultades, porque Dios nos ha
dicho que llevemos su cruz y le sigamos, y ese seguimiento no va ser un camino
libre de espinas, porque el Príncipe del mal, Satanás, siempre estará al acecho
y tendrás que discernir fino para descubrirlo, para quitarle la máscara y como
Cristo seremos vencedores contra sus tentaciones. Te advierto que el maligno,
no se da por vencido, por ello debes tomar tus precauciones y no entrar el
circulo de acción que este domina. La
cartilla continuará en próxima entrega. ENE 2012.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada